La Melancolía


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Centro ceremonial de memoria, reconciliación y paz para los caídos en el barrio Egipto.
Santino Escatel
Asesor/ Gustavo Villa
Proyecto apoyado por el programa de Residencias Artísticas del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.
Bogotá, Colombia
Mayo-Agosto 2014.

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El interés en Colombia para realizar una residencia está vinculado directamente a estudiar el sistema constructivo del ladrillo rojo, elemento común usado para la edificación en varias ciudades de este país, especialmente en Bogotá, donde se ha desarrollado a lo largo del tiempo una extraordinaria riqueza estética.

El uso de este material en la arquitectura ha logrado una plasticidad ejemplar de un reconocimiento particular internacionalmente. Sin embargo, este elemento cerámico tiene una connotación cultural universal, contenedora de una estructura socio-política. Mi interés como artista abraza un estudio antropológico que se pregunta por las conductas sobre territorio, identidad, arraigo y su opuesto, el desplazamiento, que han llevado a Colombia a vivir en una guerra permanente y que se vive intensamente desde los años 50´s no solo en las regiones rurales sino también en un plano inter-barrial urbano.

Mi investigación se enfoca en el análisis sobre las estrategias que están implementando los ciudadanos para resolver esta situación. De este análisis, he buscado reflejar en una obra, un pensamiento constructivo/deconstructivo que encierre un concepto común entre ambas naciones. Llegué, así, a concretar esta idea que a mi entender, materializa y representa el pasado, el porvenir y sobre todo, el presente.

La melancolía, obra de carácter permanente, se inserta bajo dos preceptos: El lenjuage y el simbolo, mismos que se referenciaran a cotinuación:

Después de un mes de trabajo en la Residencia en la Tierra, en su fase urbana, de vivir y sentir diferentes zonas de la ciudad, de entablar diálogos con artistas como Gustavo Villa, Manuel Santana, Antonio Caro y José Roca, este ultimo, curador o el critico de cine Pedro Adrián Zuluaga; De estudiar un contexto nacional y entender la ubicación de Bogotá en lo alto de la Cordillera de los Andes y su dificultad para acceder a ella vía terrestre, de viajar al viejo Caldas y a Antioquia y de construirme una idea bio-ontológica colombiana con sus sabores y ritmos tropi-andinos, del gol de oro de James en el mundial de futbol en Brasil, los discursos socialistas de Gaitán, la contrucción con guadua de Simón Vélez, el video documental del paisa Oscar Campo, entre muchas otras cosas; Llegué al barrio Egipto a través de Camilo Alvarado, miembro del proyecto “El Eje”, donde encontré el sitio para desarrollar el proyecto.

El barrio Egipto es un barrio de difícil acceso físico (y metafísico); Pese a su ubicación céntrica, este padece del síndrome de un suburbio periférico, desde un principio decidí valerme solo del permiso que los mismos vecinos me otorgasen para realizar la obra, ejerciendo los códigos que me permitieran el acceso: El primer ejercicio era llamar a Yaga Flow (rapero líder del barrio) para que bajara por mí al atrio de la iglesia del barrio y así acceder al primer cuadro de Egipto, el más pintoresco del lugar. En una segunda visita conocí la quebrada de San Bruno -un tiradero de cuerpos sin vida resultado de una época de guerrillas barriales y una desintegración comunitaria-. Y a su centinela, Javier, tuve que llegar a un trato para que me permitieran trabajar en el sitio; De otra manera, habría que haber pagado la intromisión al territorio sitiado, junto con el, tres chinos se unieron a la empresa y dos más, que asistían eventualmente el proyecto para conformar el equipo de trabajo a los cuales se les dio un reconocimiento económico para que se comprometieran con la contrición de la obra.

En la quebrada San Bruno, ubicada entre la avenida Circunvalar y las faldas de la montaña de la Virgen de Guadalupe, conocí a Alfredo Manrique de la Legión del Afecto, una organización apoyada por el gobierno que trabaja en comunidades vulnerables desde el año 2003 y actúa en 23 regiones de Colombia. Su fin es reunir y organizar jóvenes de problemáticas diferentes en zonas marginales mediante el recurso de celebrar actos elementales como encuentros, encendimiento de fogatas, diálogos, ágapes e interpretación de instrumentos. La asociación busca “restablecer” la quebrada para romper con la ruina de este paraje natural y diluir las fronteras invisibles que existen en el barrio.

“Con el fuego vamos a simbolizar la vida; Si se enciende una llama, es en acción de rechazo a la violencia. No más jóvenes caídos por la muerte criminal”, dice Caperuza, miembro de La Legión del Afecto de Cali.

La premisa de la legión del afecto siempre ha sido la construcción colectiva y un profundo reconocimiento de las comunidades que padecen la violencia, la pobreza y la exclusión como interlocutores válidos y protagonistas de las soluciones de fondo que requiere el país, los instrumentos metodológicos no se limitan a la descripción de fenómenos sociales o a un abordaje académico o técnico de los mismos, pues “quien tiene el problema conoce la solución”.

En tal sentido, el abordaje de la legión es innovador porque su construcción teórica y política es colectiva, basada en la participación permanente con jóvenes y comunidades, dichas reflexiones alimentan de manera directa las acciones y actividades realizadas, al punto de tener una clara “responsabilidad social a propósito de un programa social”, buscando que los recursos ejecutados activen directa e indirectamente las comunidades contratando todos los servicios posibles con las mismas, o cuando el proyecto plantea que el problema de exclusión y falta de oportunidades hunde sus raíces en la estigmatización y falta de ingreso para los jóvenes.

“El Afecto es la capacidad de reconocer el cuerpo ajeno en un territorio compartido”, expresó Yanet, miembro de la organización; En nuestra opinión, la falla más profunda y el principal obstáculo se producen como consecuencia de no saber oír a los que están en la otra orilla, al otro lado de donde se toman las decisiones y se eligen los destinos.

El profesor Wilfer Bonilla en su trabajo “Voces que hacen ciudad”, señala que la construcción físico-espacial, la lógica del hábitat y la construcción humano-comunitaria han estado cruzadas transversalmente por la ilegalidad. Décadas de formación de ciudad han convertido la ilegalidad en una práctica cultural, como respuesta y forma de resistencia a la segregación socioeconómica, principales motivos en conflictos interbarriales periféricos.

Semanas anteriores visité a Nicolás Sánchez del Museo Nacional de la Memoria, y me explicó cómo funciona la institución y el trabajo que se está haciendo con la historia de violencia en el país, hechos geográficos en primer lugar, es decir, las relaciones entre lo social y el espacio, los hechos culturales relacionados con la civilización; Hechos étnicos, los hechos de la estructura social, los hechos económicos, y finalmente los hechos políticos, son los temas principales por los que se ocasiona el desplazamiento y solo a manera de contexto, del 2003 a la fecha, la cifra de exclusión y vulnerabilidad ascendía a 2 millones de colombianos desplazados.

El lenguaje tendrá que ser el conducto que conecte las partes afectadas, un lenguaje verbal, simbólico y místico; La idea parte de crear un punto de reunión para la comunicación, un lugar común en el que se rompan esquemas y se generen otro tipo de dinámicas que lleven a una integración barrial, un concepto de paz territorial que permita se escriba una nueva historia en el barrio a través de la construcción de mitos positivos que reivindiquen a los habitantes con su barrio y con la ciudadanía en general. La intervención pretende reconocer públicamente la realidad de las víctimas, la vulneración de sus derechos y visibilizar la historia del conflicto, para, de esta forma, buscar la no repetición de estos hechos.

Construido con ladrillo, fabricado específicamente para la intervención; Hecho artesanalmente en un chircal que aún funciona en la región de Cogua, Cundinamarca, luego de una búsqueda fallida en Soacha. La recomendación de este chircal me fue dada por la arquitecta María Elvira Madriñán, quien además me habló de la obra de quien fue su marido, el fallecido arquitecto Rogelio Salmona, sobre su filosofía y conceptos creativos en su obra arquitectónica.

El ladrillo es humano; por ser de barro y fuego, es el elemento con el que se hace la historia, donde se construye la cultura y la civilización; Es el medio en el que el hombre ha edificado para sí mismo el orden y el caos.

Recurro a la forma circular como un símbolo universal de unidad y reconciliación que trasciende culturas, fronteras e idiomas y que, así mismo, representa un ciclo, un viaje sin fin, la fe. Esta intervención ofrece un lugar de reflexión, sosiego, reconciliación y paz. Está pensado para recordar las historias de hombres y mujeres que perdieron sus vidas en medio del conflicto en el Barrio Egipto.

Mi búsqueda me llevó a citar la tesis del eterno retorno como signo de vitalidad de Friedrich Nietzsche:

“Todos los acontecimientos del mundo, cosas pasadas, presentes y futuras se repetirán eternamente, un número infinito de veces, esta tesis es la expresión de la máxima reivindicación con la vida. La vida es fugacidad, nacimiento, duración y muerte, no hay en ella nada permanente, pero podemos recuperar la noción de permanencia si hacemos que el propio instante dure eternamente, no porque no se acabe nunca, sino porque se repite eternamente sin fin”.

La disposición del ladrillo sobre el terreno parte de una forma concéntrica parecida a un reloj o a un artefacto de otro tiempo o de otra cultura. Un artefacto que se inserta para articular nuevas dinámicas y que metafísicamente se engrana a un sistema paralelo que se moviliza en otro plano. El lenguaje y pensamiento no son el medio adecuado para acceder a estas ideas, se hacen presentes mediante una experiencia directa no verbal, al modo que captamos los mensajes estéticos en las obras de arte; En ellos se incluye también los valores de moralidad y la ética, de ellas no se puede hablar pero se presuponen sus limites en el mundo.

El centro del santuario es un recipiente construido con el mismo material en el que arde una llama ceremonial (fogata), una luz que simbolizará a todos aquellos que perdieron la vida en esta guerra. “Un Simbolo unificador y reconciliador“; Los arquetipos liberan en nosotros una voz que es mas fuerte que la nuestra, Quien habla con imágenes primigenias habla como con mil voces, aprende y supera… encumbra el destino personal trasformandolo en destino de la humanidad, liberando asi también esas fuerza benefactoras que desde tiempos inmemorables han permitido a la humanidad escapar a los peligros. El artista que produce tales obras educa el espíritu de la época y compensa la unilateralidad del presente. (1)

En el mundo no hay situaciones causales, solo hay meras sucesiones de hechos; El estudio y relación de la la melancolia I de Durero, en la exposión “Durero, Grabados 1496- 1522” presentada en el Banco de la Republica de Colombia coexisten en tiempo y espacio con mi estancia en Bogota y me obliga a rereferenciarla en este texto por la relación semántica implicita en la obra que pretendo inferir en mi trabajo:

Sólo en raras ocasiones se encuentra una obra de arte tan llena de contenido alegórico, simbólico y filosófico como Melancolía I, y ningún grabado ha sido sometido a estudios tan amplios y detallados como los que ha tenido esta obra maestra del grabado de 1514 que, abarca el pensamiento de Durero sobre el arte, la religión, la filosofía, las matemáticas y la cultura.

Melancolía I representaría la esfera intelectual, constituyendo una conexión entre el mundo racional de las ciencias y el imaginativo de las artes.

Para realizar la estampa, Durero se inspiró en las ideas que Marsilio Ficino recoge en su libro Libri de Triplici Vita, sobre el carácter melancólico y saturniano.

Durero representó una geometría devenida melancolía o, dicho de otro modo, una melancolía dotada de todo lo que está implícito en la palabra geometría, en definitiva, una melanc/zolia artyícialis, o melancolía del artista. (2)

En el boceto que presede este texto se puede estudiar el significado y valor de cada ladrillo ubicado en la Melancolía del Barrio Egipto.

La reconciliación será uno de los temas pilares; Rememorará aquellas violencias que para muchos quedaron en el olvido. La intervención tiene un alcance inmediato socialmente pero también busca abrir canales fuera del barrio para siguientes proyectos de acupuntura urbana, en la que se van insertando elementos holísticos y/o acciones tautológicas que conecten a todas las partes. De esta manera las barreras interbarriales se irán diluyendo y el acceso al barrio se convertirá en una practica común.

Pese a los tratados de Paz que estan por firmarse entre el Gobierno Colombiano y la FARC en la Havana, Cuba - un importante avance público y politico- la reconciliación y el perdón no se pueden imponer por decreto. Eso tiene que ser una cosa individual y muy personal. “Estoy convencida de que si uno odia, el que se hace daño es uno.; Cómo la palabra es tan potente que vuelve a re-crear y cómo la memoria tiene una función restauradora porque nos devuelve las ganas de vivir”, afirma en entrevista Soraya Bayueno premio Nacional de la Paz, para la revista colombiana Semana del mes de julio de 2014.

El desconocimiento de la ciudad viene del miedo y la segregación. La idea de que vivimos en un lugar violento nos encerró y por eso pocas veces salimos de nuestra zona de confort, vencer el miedo es un circulo vicioso que, de continuar, termina con una ciudad mucho mas desarticulada; El objetivo es que los ciudadanos entendamos como viven los demás y se involucren con sus procesos de cambio.

La inauguración se planteó como una ceremonia -Escultura social- en la que se convocaron y asistieron los vecinos de éste y otros barrios como: La Paz, Bolívar y Belén y ciudades como: Soacha, Cali y Medellín, entre otras ciudades de Colombia, México, Francia y España.

El arte se vuelve un medio social de transmisión de ideas a un público mas amplio. Realizamos el ritual en honor a la memoria de Alexis, un joven, víctima de la violencia, caído durante el proceso del proyecto, se convierte automáticamente en un “Mártir” , un icono mitológico que se fusiona con la obra; La idea del arte como una práctica aislada para configurar un concepto «Ampliado» del mismo, abriendo el horizonte de la creatividad más allá del ghetto del arte. “El arte siempre se ha alejado de las necesidades del ser humano y se ha ocupado de innovaciones estilísticas y artísticamente inmanentes”, dice Joseph Beuys.

Esta será un espacio para la memoria individual y colectiva, para el reconocimiento y la reconciliación.

Sí algún día estas por Bogotá y te interesa visitar La Melancolía, llama a Yaga al número 3132601849, con mucho gusto él te dará acceso seguro al barrio Egipto.

1.- El libro Rojo de Carl Gustav Jung. Pag 129

2.- R. Klibansky, E. Panofsky y E. Saxí, op. cit. pgs. 307 a 309


La Melancolía
Ceremonial center of remembrance, reconciliation and peace for those down in barrio Egipto.
May-August 2014 Bogotá, Colombia.
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The interest on Colombia to perform a residency is directly linked to study the constructive system of the red brick, a common element used for building in many cities of this country, especially in Bogotá, where an extraordinary aesthetic richness has been developed over the time.
The use of this material in architecture has achieved an exemplary plasticity of an internationally particular recognition. However, this ceramic element has a cultural universal connotation, container of a socio-political structure. My interest as an artist embraces an anthropological study that wonders about the conducts on territory, identity, roots and its opposite, the displacement, which have led Colombia to live in a permanent war and lived intensely since the 50's not only in rural areas but also in an urban inter-neighborhood level.
My research focuses on the analysis of the strategies that the citizens are implementing to solve this situation. From this analysis I have sought to reflect a constructive/deconstructive thought in an artwork that encloses a common understanding between both nations. That way, I was able to set this idea that in my understanding materializes and represents the past, the future and specially the present.
La melancolía, permanent work, is inserted under two precepts: The language and symbol, the same that will be indexed below:
After a month of work in the Residencia en la Tierra, in its urban phase, of living and feeling different areas of the city, of holding dialogues with artists such as Gustavo Villa, Manuel Santana, Antonio Caro; José Roca and Jaime Cerón, these last two, curators, or the film critic Pedro Adrián Zuluaga; of studying a national context and understanding the location of Bogotá high in the Andes Mountains and the arduousness to access it by land, of traveling to Viejo Caldas and Antioquia and of getting a Colombian bio-ontological idea with its flavors and tropic-andean rhythms, of the James golden goal in the soccer World Cup in Brazil, the Gaitán's socialist speeches, the Simón Vélez's construction with Guadua Bamboo, the documentary video of the paisa Oscar Campo, among many other things; I arrived to barrio Egipto with the help of Camilo Alvarado, member of the project "El Eje", where I found the place to develop the project.

Barrio Egipto is a neighborhood of hard physical access (and metaphysical); despite its central location, it suffers from a peripheral suburb syndrome, from the beginning, I decided to avail myself only of the permission that the neighbors granted me to perform the artwork, exercising the codes that allowed me the access: The first exercise was to call Yaga Flow, rapper and cultural manager of the neighborhood, in order for him to come down for me to the atrium of the neighborhood church and thus access to the first frame of Egypt, the most picturesque of the place. In later visits I knew La quebrada de San Bruno"-a dumpsite of dead bodies resulting from an era of guerrillas and a community breakdown-. And its sentry, Javier, I had to make a deal so they could allow me to work on the site; otherwise, I would have had to pay for the intrusion into the besieged territory. Along with him, three Chinos (guys) joined the company, and two more, who eventually attended the project to assemble the teamwork to whom an economic recognition was given to commit themselves to the construction of the artwork.
In La quebrada de San Bruno, located between the Circunvalar Avenue and the foothills of la Virgen de Guadalupe, I met Alfredo Manrique from La Legión del Afecto, an organization supported by the government that works in vulnerable communities since 2003 and operates in 23 regions of Colombia. Its purpose is to gather and organize young people with different problems in marginal areas by celebrating basic acts such as meetings, bonfires, dialogues, ágape meals and interpretation of instruments. The association seeks to "restore" la quebrada in order to break with the ruin of this natural area and to dilute the invisible borders in the neighborhood.
"We are going to symbolize life with fire; if a flame turns on, it is in action of rejection to violence. No more young people down because of the criminal death", states Caperuza, member of La Legión del Afecto de Cali.
The premise of La Legión del Afecto has always been the collective construction and a deep recognition from the communities that suffer from violence, poverty and the exclusion as valid partners and protagonists of the substantive solutions that the country requires. The methodological tools are not limited to the description of social phenomena or to an academical or technical approach of these, since "the one who has the problem knows the solution".
In this regard, the approach of the legion is innovator since its theoretical and political construction is collective based on the continuous involvement with young people and communities, these thoughts directly fuel the actions and activities performed, to the point of having a clear "social responsibility and a program that provides a follow-up" looking forward that the implemented resources are directly and indirectly activated in the communities getting all the possible services with these, or when the project poses that the problem of exclusion and lack of opportunities has its roots in the stigmatization and lack of income for the young people.

"The affection is the ability to recognize a foreign body in a shared territory", Yanet, member of the organization, expressed; In our opinion, the deepest failure and the main obstacle are produced as the consequence of not hearing the ones on the other edge, to the other side from where decisions are taken and destinies are chosen.
On his work "Voces que hacen ciudad" the professor, Wilfer Bonilla, points out that the space physics construction, the logic of the habitat, and the human-community construction have been transversely crossed by illegality. Decades of city training have turned illegality into a cultural practice, as an answer and form of resistance to the socioeconomic segregation, main reasons in peripheral inter-neighborhood conflicts.
I visited Nicolás Sánchez from El Museo Nacional de la Memoria weeks before, and he explained to me how the institution works and the work that is being done with the history of violence in the country, geographical facts in first place, which means, the relations between the social and the space, the cultural facts related to the civilization; ethnical facts, the facts of the social structure, economic facts, and last, political facts are the main issues for which the displacement is caused, and only as a context, from 2003 up to present day, the figure of exclusion and vulnerability amounted to 2 million displaced Colombians.
The language will have to be the conduit that connects the affected parts, a verbal, symbolic and mystical language; the idea comes from creating a meeting point for communication, a common place where schemes are broken and another type of dynamics that lead to an inter-neighborhood integration are generated, a concept of territorial peace that allows a new story to be written in the neighborhood through the construction of positive myths that vindicate the inhabitants with their neighborhood and with the citizenship in general. The intervention aims to publicly recognize the reality of the victims, the violation of their rights and to draw attention on the history of the conflict, so, in this way, look for the non-repetition of these events.
Built with brick, specifically manufactured for intervention; handcrafted in a chircal that still works, in Cogua, Cundinamarca, after an unsuccessful search in Soacha. The architect María Elvira Madriñán was the one who gave me the recommendation of this chircal, who, besides, talked to me about the artwork his husband was, the deceased architect Rogelio Salmona, about his philosophy and creative concepts in his architectural work.
The brick is human; for being made of mud and fire, it is the element with which history is made, it is where culture and civilization are built; it is the mean in which men has built order and chaos for himself.
I appeal to the circular shape as a universal symbol of unity and reconciliation that transcends cultures, borders and languages and that, likewise, represents a cycle, an endless trip, the faith. This intervention offers a place of cogitation, appeasement, reconciliation and peace. It is designed to remind the stories of those men and women that lost their lives in the middle of the conflict in Barrio Egipto.
The arrangement of the brick on the ground comes from a concentric shape similar to a clock or an artifact from another time or culture. An artifact inserted to develop new dynamics and that metaphysically engages to a parallel system that is mobilized in another plane. Language and thought are not the appropriate means to access these ideas, they manifest themselves through a direct nonverbal experience, in a way that we catch the aesthetic messages in the artworks; there are also included the values of morality and ethics in them, it is not possible to speak about them but their limits are assumed in the world.
The center of the sanctuary is a container built with the same material in which a ceremonial flame burns (bonfire), a light that will symbolize all those who lost their lives in this war. "A unifying and reconciler symbol"; the archetypes release in us a stronger voice than ours. The one who speaks with primordial images, speaks with around a thousand voices, learns and overcomes... It elevates the personal destination transforming it into fate of humanity, releasing as well those beneficent forces that have allowed humanity to escape the dangers since ancient times. The artist who produces such works educates the spirit of the zeitgeist and compensates the one-sidedness of the present. (1)
There are not causal situations in the world, there are only mere succession of events; the study and relation of La melancolía I from Durero, in the exhibition "Durero, Grabados 1496-1522" presented in the Banco de la República de Colombia coexist in time and space with my stay in Bogotá and it forces me to reference it in this text because of the implicit semantic relation in the work that I intend to infer in my work:
Only in rare occasions an artwork so full of allegoric, symbolic and philosophical content such as Melancolía I is found, and no engraving has undergone through such a large and detailed studies like those this masterpiece from the 1514 engraving has had, that covers Durero's thought about art, religion, philosophy, mathematics and culture.
Melancolía I would represent the intellectual sphere, constituting a connection between the rational world of sciences and the imaginative one of arts.
Durero was inspired to make the picture by the ideas that Marsilio Ficino gathers in his book Libri de Triplici Vita, about the nostalgic and saturnine character.
Durero represented a geometry turned into melancholy, or, in other words, a melancholy provided with everything that is implicit in the word geometry, definitely, a melanc/zolia artyicialis, or melancholy of the artist. (2)
In the sketch that this text precedes, the meaning and value of every brick located in la Melancolía of Barrio Egipto can be studied, same that were given by the same people of the neighborhood.
Reconciliation will be one of the main pillars; it will reminisce that violence that for many stayed in the oblivion. The intervention has a socially immediate scope but it also seeks to open tracks outside of the neighborhood for upcoming projects of urban acupuncture, in which holistic elements and/or tautological actions that connect all the parts are being inserted. Hereby, the inter-neighborhood barriers will be diluted and the access to the neighborhood will become a common practice.
Despite the agreements of Peace between the Colombian Government and the FARC in the Havana, Cuba that are about to be signed -a major public and political step forward- the reconciliation and forgiveness cannot be imposed by decree. It has to be an individual and very personal thing. "I am convinced that if you hate, you are the one who hurt yourself. How is the word so powerful that it recreates and how does the memory have such a restorative function because it gives us back the desire to live", Soraya Bayueno, National award of the Peace, states in an interview, for the Colombian magazine Semana of July 2014.
The ignorance of the city comes from the fear and segregation. The idea that we live in a violent place enclosed us and thus we rarely go out of our comfort zone. To overcome fear is a vicious circle, which, if continued, it ends up with a much more disjointed city; the main goal is that citizens understand how other people live and get involved with their change processes.
The inauguration was planned as a ceremony, a social sculpture, in which the neighbors of this and other neighborhoods such as: La Paz, Bolívar and Belén and cities such as: Soacha, Cali, Medellín, among other cities of Colombia, Mexico, France and Spain were called and attended.
Art in the common space becomes a social media of transmission of ideas to a wider audience. We made the ritual in honor to the memory of Alexis, a young man, victim of violence, down during the project process; he automatically becomes a "Martyr", a mythological icon that merges with the work; the idea of art as an uninsulated practice sets an «Extended» concept of this, opening the horizon of creativity beyond the ghetto of art. "Art has always been away from the human being and has dealt with stylistic and artistically immanent innovations", states Joseph Beuys.
This will be a space for the individual and collective memory, for recognition and reconciliation.
If you ever go to Bogotá and you are interested in visiting La Melancolía, call Yaga to the phone number 3132601849, he will gladly give you sure access to barrio Egipto.

1.- El Libro Rojo from Carl Gustav Jung. Pag 129
2.- R. Klibansky, E. Panofsky and E. Saxí, op. cit. pgs. 307 to 309

Agradecimientos:

Texto/ Santino Escatel
Fotografía/ Daniel Santiago Salguero y Santino Escatel.
Registro en video/ Sector Reforma
Edición de video / Alejandro Fournier y Sector Reforma
Colaboradores en el Barrio Egipto/ Hermain Sierra, Javier Quiroga Jhon Jairo Ibañez, Jeferson Caicedo y Eduwin Henao,

FONCA Fondo Nacional para la Cultura y las Artes,
Residencias en la Tierra/ Fátima, Daniel, Pedro, Ali y Salo (mi familia colombiana), Ministerio de Cultura de Bogotá/ Jaime Ceron
ElEje Creatividades Colaborativas / Camilo Alvarado, Sandi Morales, Laura Díaz,
La Legión del Afecto/ Janet Castañeda y Alfredo Manrique Reyes,
S.A. Clan/ Yaga Flow.
Universidad Tadeo Lozano/Gustavo Villa, Manuel Santana, María Duarte,
Linda Portugal, Manuel Londoño, Yoreli Valero, Felipe Tribin,
Centro de Memoria y Paz/Nicolás Sánchez.
El Sanatorio/ Nicolas Chacon y Sergio Ferro.
Taller Siete/ Julián Urrego
Sector Reforma arte contemporáneo/ Javier Cárdenas Tavizon, Alejandro Fournier
Phantasmadesignlab/ Lou Peresandi

Agradecimientos Especiales: Arquitecta María Elvira Madrinan, Raquel Escatel, Catalina Rey-Quiñones, Miguel Angel Orozco, Simón Vélez, Pedro Adrián Zuluaga, Mario Andrés González, Nicolás Chacón, Máximo Aponte y toda la comunidad del Barrio Egipto.

Bogotá, Colombia. Verano de 2014


Santino Escatel. La Melancolía, centro... por SantinoEscatel

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 La Melancolía     
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 Boceto "La Melancolía"     
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 Afiche por Phantasma   http://phdesignlab.com/melancolia/ 
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 Preparando para subir a la Quebrada     
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 Subiendo al barrio Egipto     
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 Subiendo al Barrio Egipto     
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 Subiendo al Barrio Egipto     
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