Después de La Melancolía


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Galería Sismo.
Ciudad de México.
Curador Jaime Cerón/Bogotá.

www.sismogallery.com

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Uno
El proyecto “Después de La Melancolía” de Santino Escatel, fue estructurado en torno a una residencia artística realizada por él en Bogotá, en el año 2014. Implicó llevar a cabo investigaciones preliminares, desarrollar un amplio y heterogéneo trabajo de campo y finalmente recoger y proyectar las distintas experiencias acumuladas -a través de procesos diversos- para dar origen a un conjunto de piezas. El trabajo de campo estuvo concentrado en el barrio Egipto, que está ubicado geográficamente en el centro de Bogotá, pero que imaginariamente parece existir más allá de sus márgenes suburbanas.

El ingreso a este complejo entorno urbano, le fue posible gracias a una serie de negociaciones que realizó con diferentes agentes sociales del barrio, que solidariamente garantizaron las condiciones de posibilidad del proyecto. Una vez tuvo acceso a este entorno, conoció de cerca las historias asociadas a la quebrada San Bruno, que determinaron que su ronda fuera el sitio de emplazamiento de la pieza que buscaba desarrollar. En ese mismo contexto conoció a los protagonistas de un proyecto cultural denominado “La legión del afecto” que trabaja con grupos humanos en situación de vulnerabilidad en un amplio sector de Colombia y que activan sus vínculos sociales llevando a cabo actos simbólicos que en muchas ocasiones emplean el fuego como un gesto de reparación colectiva.

Las formas de exclusión local parecen replicar el efecto perverso de marginación, que producen los colonialismos modernos, porque reproducen sus acciones de violencia al interior de las comunidades vulneradas. Gran parte de los problemas de violencia que aquejan a las comunidades que habitan el barrio Egipto, o que lo hacen en otros sectores similares de Bogotá, es que los sujetos que ejercen la violencia son de la misma condición social que sus objetos.

Dos
Antes de su viaje a Colombia, Santino Escatel ya había indagado sobre diferentes referencias culturales que estaban cargadas de sentido para los habitantes de Bogotá, entre las cuales cobró una singular relevancia el ladrillo de arcilla. Este elemento guarda un fuerte valor simbólico, porque surge de la mezcla entre barro y fuego y porque ha sido empleado por diversas culturas como herramienta para forjar la historia. Por esa razón fue el material con el cual Santino Escatel decidió trabajar. Él logró vincularse con un chircal en donde realizan ladrillos artesanalmente y de esa forma pudo realizar los que la pieza “La Melancolía” requería. La necesidad de insistir en la idea de un ciclo humano, relacionado con las historias de vida del barrio, lo hizo definir su intervención específica en la ronda de la quebrada San Bruno como una configuración circular. En su centro ardió el fuego como un símbolo de la necesidad de generar procesos de reconciliación entre los grupos que han estado en disputa. Por eso en la ceremonia de inauguración de la pieza participaron personas provenientes de diferentes zonas de Bogotá, así como de otros lugares, demarcando la pieza como un lugar para la memoria.

Tres
El problema de la memoria ha sido crucial para los artistas desde los propios orígenes de su actividad, sin embargo, en las décadas recientes se ha cuestionado la esterilidad y falta de significación de la práctica de erigir monumentos. En nuestra época resulta cuestionable que se delegue en un artefacto cultural la tarea de que y como recordar. ¿Quién decide esto y por qué? ¿Tiene sentido que un signo cultural que rememora un hecho humano permanezca inmutable? La dirección política del arte que busca responder y reparar los efectos simbólicos del uso del poder, se manifiesta en los términos con los que se suelen identificar sus prácticas, entre los que se encuentran la contra-representación y el contra-monumento.
El término contra-monumento, planteado por James Young, intenta negar la ilusión de permanencia de la memoria alimentada por los monumentos. Además de ello, no se propone explicar la “verdad” del pasado, sino exponer la distancia que lo separa del presente que vendría a constituir. El presente es expandido para que alcance a evidenciar su propia memoria. Los contra-monumentos, vienen a ser testigos culturales de hechos que no pueden ser relatados, o al menos no de la forma como sucedieron. Solo sirven como dispositivos para que las personas actúen, recuerden y tomen una posición

Tomando en cuenta las anteriores consideraciones, se hace evidente que “La Melancolía” de Santino Escatel, funciona como un contra-monumento. Sin embargo, en el conjunto de piezas que conforman el proyecto “Después de la Melancolía” aparecen diferentes gestos de contra representación, que resisten los flujos “naturales” del poder, apropiándose de imágenes y gestos que movilizaban ciertas ideas y actitudes, con el fin de que logren poner en marcha otro tipo de agendas, como es el caso de “Representación de un fenómeno físico luminiscente de carácter natural en estrecho callejón de pobreza coloreada por el cual todo lo que transita a través de él se tiñe de color azul al volver a la melancolía”.

“Después de la Melancolía”, es un proyecto artístico que apuesta por generar la opción de que el arte, ocurra fuera de los límites sociales y culturales en donde ha sido convencionalmente marginado. Es una apuesta para que las prácticas del arte se imbriquen efectivamente en los procesos culturales de las personas.

Jaime Cerón
Bogotá, junio de 2016


I
The project “Después de la Melancolía” (After Melancholy) of Santino Escatel, was structured around an artistic residecy he carried out in Bogotá in the year 2014. It involved carrying out preliminary investigations, the development of a broad and heterogeneous fieldwork and finally the collection and projection of different accumulated experiencies – through various processes – to conceive a set of works. The fieldwork was focused in the Egypt District, geographycally located in the Centre of Bogotá, but which imaginarily seems to exist beyond the suburban fringes.

The entrance to this complex urban enviorment was possible thanks to a series of negotitations that Escatel made with different social agents of the dystrict, which jointly and severally guaranteed the conditions of possibility for the project. Once he got access to this environment, he got to know the stories associated to the San Bruno gorge, which determined his round was the site of the piece that he sought to develop as a circular shape. In that same context, he met the leaders of the cultural project called “La legión del afecto” (The legion of affection) which works with human groups in situations of vulnerability in the large sector of Colombia, who activate their social bonds by conducting symbolic acts that often uses fire as a gesture of collective atonement.

The local exclusion forms seem to replicate the perverse effect of marginalization, which produced modern colonialisms because they reproduce their acts of violence inside of the vulnerable communities. A mayor part of the violence problems that affect the communities that inhabit the Egypt District, or that live in similar sectors of Bogotá, is that the subjects who exercise violence are of the same social condition as their objects.

II
Before his trip to Colombia, Santino Escatel had already investigated about different cultural references that were loaded with meaning for the inhabitants of Bogotá, among which the clay brick was of singular relevance. This element keeps a strong symbolic value since it arises from the mixture of mud and fire and because it has been used by various cultures as a tool to forge history. For that reason, it was the material with which Santino Escatel decided to work. He managed to link up with a chircal, a place where bricks are handcrafted, and thus he could carry out what the work “La Melancolía” required. In its center the fire burned as a symbol of the necessity to generate reconciliation processes between the groups that have been in dispute. Reason fro which at the opening ceremony people from different zones of Bogotá, as well as people from other places, participated; demarcating the work as a place for memory.

III
The problem of memory has been crucial for artists from the own origins of their activity, however, in recent decades the sterility and lack of significance of the practice of erecting monuments has been questioned. In our time it is questionable that the task of how and what to remember has been delegated to a cultural artifact. Who decides this and why? It makes sense that a cultural sign that recalls human history remains immutable? The political direction of the art that seeks to respond and repair the symbolic effects of the use of power manifests in the terms with which their practice is identified, among which you can find counter-representation and counter-monument.

The term counter-monument, raised by James Young, tries to deny the illusion of permanence of memory powered by monuments. In addition, it does not intend to explain the "truth" of the past, but expose the distance that separates it from the present that would be. The present is expanded so that it reaches to reveal its own memory. The counter-monuments happen to be cultural witnesses of historic events that cannot be narrated or at least not in the way as happened. They only work as devices so people act, remember and take a position. Taking into account the above considerations, it is evident that La Melancolía of Santino Escatel, works as a counter-monument. However, in the set of works that defines the project Después de la Melancolía different types of counter-representation gestures appear, resisting the “natural” flows of power, appropriating images and gestures that mobilized certain ideas and attitudes, in order to achieve the implementation of other types of agendas, as it is the case of “Representación de un fenómeno físico luminiscente de carácter natural en estrecho callejón de pobreza coloreada por el cual todo lo que transita a través de él se tiñe de color azul al volver a la melancolía”.

Después de La Melancolía, is an artistic project that bets to generate the option that Art happens outside the social and cultural limits in which it has been convencionaly margilized. It is a bid so that art practice embeddes effectively in people’s cultural processes.

Jaime Cerón
Bogotá, june 2016.


Santino Escatel from portaVOZ on Vimeo.

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 La Melancolía.   impresión sobre papel algodón.  
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 Madurez Geográfica    Vista de Vitrina 
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 Madurez Geográfica   madera y pintura. 
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 Después de La Melancolía.   vista de sala.  
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 Después de La Melancolía.   vista de sala.  
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 El Hambre es El Diablo.    impresión sobre papel algodón 
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 El Hambre es El Diablo.    Instalación.  
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 Estado Cruzado    papel cortado.  
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 Bitácora (degradación de una cruz)   tinta sobre papel. 
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     Instalación.  
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 El momento que superas conservando   Escultura  
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 El momento que superas conservando   Escultura 
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 El momento que superas conservando   Escultura 
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 De lo aparentemente irrecuperable   impresión sobre papel algodón. 
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 De lo aparentemente irrecuperable.   impresión sobre papel algodón. 
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 De lo aparentemente irrecuperable.    impresión sobre papel algodón  
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 De lo aparentemente irrecuperable.   impresión sobre papel algodón.  
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 Madurez Geográfica.    detalle.